11 Mayo 2011
Este es el segundo artículo correspondiente a la serie dedicada a la Bolsa de Metales de Londres (LME). Realizaremos aquí un extenso paseo a través de su dilatada historia desde sus orígenes en el siglo XVI hasta nuestros días.
Historia del LME
El LME remonta sus orígenes a 1571 con la apertura de la Royal Exchange de Londres, durante el reinado de Isabel I. Allí comenzaron a reunirse de manera regular los comerciantes y sus mercancías, aunque se estableció formalmente en 1877 como la London Metals and Mining Company. Desde 1994 la prestigiosa sede de LME está en la calle Leadenhall. Hoy es la bolsa de metales no férricos más grande del mundo.
El comercio internacional de metales, que podría decirse comenzó en Gran Bretaña, cuando los romanos invadieron el país en el 43 A.C. e iniciaron, con el objetivo de cubrir las necesidades de materiales para la producción de bronce, la explotación de los grandes yacimientos de cobre y estaño en Cornualles y Gales.
La revolución industrial del siglo XIX condujo a un aumento masivo en el consumo de metales en el Reino Unido. El país se convirtió en el más avanzado del mundo, y sus necesidades de materiales hicieron que se convirtiera en el mayor importador de metales del mundo.
Aunque en un principio sólo se utilizó el comercio físico para el mercado interno, pronto comenzó la exportación de metales, y fueron los comerciantes de toda Europa los que acudieron en masa a esta bolsa. En el siglo XIX, era tal la avalancha de comerciantes, patrones de cargueros y financieros que hacían imposible el comercio en la bolsa tal como lo conocían. Muchos comerciantes comenzaron a llenar los Cofee houses, o cafeterías de la época, y a comerciar allí. La Jerusalem Coffee House de Cornhill, se convirtió en una de las más concurridas por los comerciantes y allí fue donde nació la tradición del anillo.
Cuando un comerciante quería poner a la venta su producto, dibujaba un círculo en el serrín del suelo y a la voz de ‘Change’ instaba a los comerciantes interesados en el mercado para intercambiar y realizar sus ofertas alrededor del círculo o anillo.
Con el devenir del tiempo y la evolución del comercio, nuevos retos fueron apareciendo en el escenario de este mercado que requirieron de una gran capacidad de adaptación de la que la LME ha dado sobradas muestras. Así fue que con la implantación del telégrafo consiguieron que las fechas de salida y llegada de los buques mercantes que transportaban las mercancías desde los países de ultramar fueran más previsibles lo que permitió que los comerciantes pudieran negociar los precios de los minerales y concentrado sobre fechas más o menos conocidas y protegerse de los vaivenes de los precios durante el viaje.
La apertura del canal de Suez en 1869 fue otro de los hitos importantes. Permitió reducir el tiempo de llegada del estaño desde Malasia de manera que coincidía con los tres meses de plazo de entrega que tenía el cobre chileno, dando lugar al sistema único de LME de negociación de contratos diarios con antelación de hasta tres meses, actualmente vigente.
Los comerciantes comenzaron a satisfacer la demanda de metales de la industria en el mercado de metales donde se negociaba a futuro para protegerse contra riesgos vendiendo metales como contratos a plazo. Los contratos a plazo del LME permiten que los productores, los fabricantes, los comerciantes y los consumidores se aseguren contra los riesgos de variación de precios. El LME fue fundado para imponer el orden en esta actividad con el establecimiento de un solo mercado, reconocimiento de los plazos de negociación y las especificaciones estandarizadas para los contratos. Así el contrato de cobre pasó a ser cobre de alto grado en 1981 y en cobre de Grado-A en junio de 1986.
Aunque inicialmente los únicos metales que se negociaban en el LME eran el cobre y el estaño, actualmente son nueve metales, dos plásticos y un índice que abarca los seis metales básicos.
En el año 2000 se introdujo el contrato de índices - LMEX - sobre la base de los seis metales básicos negociados en la Bolsa. Este índice de metales básicos está específicamente diseñado para proporcionar a los inversores el acceso a los contratos de futuros y opciones negociados sobre la base de metales no férricos, sin los costos subyacentes asociados a la entrega física, el almacenamiento y la transacción de los productos básicos.
En diciembre de 2006 fueron introducidas las LMEminis para el cobre, el aluminio y el zinc. Son contratos a futuros más pequeños (5Tm) que se liquidan mensualmente en efectivo y proporcionan una forma más simple y accesible de negociar. Los contratos de futuros LMEmini se liquidan en efectivo. Están diseñados para atraer a los participantes del mercado que desean la exposición a los precios del mercado mundial de metales de los contratos liquidados en efectivo pero que prefieren negociar mensualmente.
En el año 2008, LME hizo un movimiento en metales férricos, con la introducción de dos contratos regionales de palanquillas de acero, en julio de 2010, esos contratos se fusionaron en un solo contrato global.
La incorporación de contratos más reciente se produjo en febrero de 2010 con el lanzamiento de dos contratos de futuros para los llamados metales menores, cobalto y molibdeno.



