02 Septiembre 2011
China representa el 38 por ciento de la demanda mundial de cobre, así, cuando los compradores chinos entran con fuerza en el mercado, tienen un significativo impacto, real y psicológico.
Pero la esperanza de que China, por sí sola, con Occidente deslizándose hacia la recesión, pueda empujar los precios al alza hasta los niveles anteriores, esta fuera de lugar. China no tiene la magnitud masiva de estímulo fiscal que tuvo en 2009, Pekín esta luchando contra la inflación y esta seguirá siendo su prioridad. El impacto de China en el resto del mundo es en realidad más negativa que positiva, su enorme superávit de cuenta corriente es un lastre para el crecimiento global. La proyección del FMI para el superávit en cuenta corriente de China es de incremento del 5,7 por ciento del PIB en 2011 al 7,8 por ciento del PIB en 2016.
Sin embargo las compras chinas realizadas en situaciones de cotizaciones más bajas marcarían una nueva etapa en el precio del cobre, aunque éste muestre una alta volatilidad. Por otra parte el fortalecimiento del yuan (ver artículo) hace que, poco a poco, los precios del LME cotizados en dólares sean más baratos para los compradores chinos y que la demanda interna permanezca sólida y mucho más robusta que con la ausencia de compradores chinos de la primera mitad del año.
A pesar de las discusiones sobre en qué medida los movimientos en los precios del cobre son producto de los fundamentales o de la especulación, probablemente la actuación de la especulación esté guiada también por la interpretación que los especuladores hacen de los fundamentales así como del instinto que hace seguir las tendencias mayoritarias.
Los fundamentos por parte de la oferta de cobre parecen relativamente sólidos. Chile, que proporciona alrededor de un tercio del cobre del mundo, sólo produjo 373,498 toneladas de cobre en julio, un 18 por ciento menos respecto al mismo mes del año pasado - y parece que puede haber una amenaza de huelga en la tercera mina más grande del mundo, Grasberg de Indonesia. La demanda china se está demostrando sólida por lo que la variable principal es la incertidumbre en torno a la demanda de Occidente en los próximos 12 meses. Gran parte de estos factores han sido ya valorados en los precios actuales, por tanto, incluso las moderadas compras de China, están dando impulso a los precios.
¿Presentan los niveles actuales de precios una oportunidad de compra a largo plazo para los consumidores de cobre? Los chinos han sido muy astutos en su estrategia de compra en los últimos años. Siguiendo su ejemplo, puede ser una buena política para los compradores occidentales, comprar a futuro en las actuales caídas para poder ser capaces de fijar los precios en el futuro.



